Nuestro viaje al
Monumento Natural Cueva Alfredo Jahn fue muy interesante y a la vez muy peligroso, todo
empez cuando decidimos hacer una excursin fuera de Araira, y nos decidimos por ir a
las cuevas.
El sbado 26 de junio comenzamos nuestra odisea,
cuya primera escala fue Curiepe donde nos quedamos descansando, eran eso de las 11 de la
noche cuando a lo lejos escuchamos los tambores, si era la resaca del encierro de San Juan
que se haba celebrado el 24, decidimos salir a ver. Cuando nos encontramos en los
tambores bailando y gozando sale de repente un sujeto tratando de arruinar la fiesta con
un machete amenazando a los que tocan tambor y si no lo paran casi le corta la cabeza a un
pobre seor que se estaba divirtiendo, en fin antes de ir a las cuevas pasamos un rato
divertido.
A las 9 de la maana del da 27 arrancamos hacia
las cuevas, empiezan los nervios, en la boca 9 ya listos para comenzar con miedo pero
adelante, entramos con valor con la misin de explorar el sifn del diablo, omos
ruidos extraos como voces atormentndonos por todas partes, cuando de repente nos dimos
cuenta que estbamos perdidos, el agua nos daba por el pecho, el fri nos carcoma los
huesos, los murcilagos se estrellaban contra nuestras caras y tenamos que ir
fuertemente agarrados para evitar que la corriente nos arrastrara, por un descuido Alan
casi es arrastrado por la corriente, seguimos sin rumbo, la cueva se hacia cada vez mas
estrecha hasta que tuvimos que empezar a arrastrarnos por un tnel que se iba cerrando,
comenz a faltar el oxigeno, el mas gordo del grupo no pasaba debido al sobrepeso, a
fuerza de empujones lo pasamos, al final del tnel haba una cascada asombrados todos
por su encanto nos metimos a baar y dentro del nerviosismo a divertirnos, hasta que nos
dijeron que tenamos que devolvernos, casi lloramos, pero con resignacin tomamos otra
vez el tnel de regreso. Cada vez se hacia mas fuerte un ruido que no podamos
identificar hasta que alguien dijo "parece que viene el ro crecido", todos nos
vimos las caras, los mas nerviosos comenzaron a escalar hacia las partes altas de la
cueva, de repente una voz que pareca de ultratumba nos dio instrucciones para seguir
avanzando cada vez el ruido del agua se hacia mas fuerte el corazn casi se me sala del
pecho, de repente llegamos a una serie de pequeas cascadas que produca el ruido de
ro
crecido que alivio. Luego pasamos por la galera de la lluvia, que lleva ese nombre porque
filtraciones del ro de la superficie sobre esta parte de la galera hacen caer una
pertinaz lluvia, enseguida llegamos al chaguaramo una inmensa galera con una
formacin
rocosa parecida a un chaguaramo, tomamos fotos y regresamos, esta es una experiencia
inolvidable...
Club de Excursionismo Araira (CLEXAR).
Autor: Antonio Surez. |